¿Alguna vez te has emocionado con algo que hayas creado tú mismo? Escribir una novela es un proceso largo, agotador y, a veces, profundamente transformador. Y, en aras de la verdad, pese a todo eso, nunca imaginé que llegaría a emocionarme leyendo algo escrito por mí mismo.
Siendo sinceros, a mí no me había pasado hasta el proyecto que acabo de terminar. No me malinterpretéis; estoy orgulloso de mi libro de cuentos y de otros tantos textos que he publicado en internet o que no han visto la luz todavía, pero nunca se me habían saltado las lágrimas con un texto mío.
Hasta ahora.
No sé si es porque sé que la persona de la que he escrito existió realmente, porque he estado obsesionado con él durante todo el tiempo que he estado investigando y escribiendo (miento; antes de plantearme la escritura de la novela e incluso ahora que está acabada, sigo obsesionado), porque he empatizado demasiado con él o por todo a la vez, pero hay dos pasajes en concreto que, mientras los leía para la primera de no sé cuántas revisiones que haré de corrección, me hicieron llorar. Quizá sea porque terminé identificándome con su esencia, porque volqué tantas preguntas y tantos miedos, que siento como si nos conociéramos desde siempre.
Para los que me sigáis desde hace tiempo, os será fácil deducir que la persona a la que me refiero es, en efecto, Charles-Henri Sanson. Finalmente he acabado la novela sobre su vida y, tras tanto tiempo sin escribir, ha sido una experiencia catártica, una reconciliación con mi verdadera naturaleza y, por si fuera poco, la verdad es que estoy emocionado con el resultado.
Y la prueba de todo ello ha sido emocionarme con su vida contada por mí, llorar con él ante las peores desgracias que vivió; festejar las pequeñas alegrías que fue encontrando y gritar con él cuán injusta puede llegar a ser la vida y, al mismo tiempo, qué bello es vivirla.
El mundo editorial es caprichoso y difícil, y su publicación no depende únicamente de mí. Pero espero que, allá donde esté, Charles-Henri esté contento con el resultado.
Emocionarte con tu propia obra

