Sobre mí

Siempre he escrito.

Pero creo que nunca he sabido explicar del todo por qué.

De pequeño (todo es más simple cuando somos pequeños) me hubiera parecido una pregunta con respuesta sencilla: porque me gusta. Gracias a mi madre, crecí rodeado de libros y aprendí a leer antes de lo que suelen hacerlo los niños. Los libros creaban mundos y me hacían viajar; yo crecí en un barrio problemático y la biblioteca fue mi forma de acogerme a sagrado cuando las cosas se complicaban. Para mí, inventar mundos y dar voz a personajes que sólo existían en mi imaginación fue la consecuencia natural de aprender a leer.

A medida que pasaban los años comprendí que ésa era una respuesta demasiado simplista.

Creo que escribo porque hacerlo forma parte de quien soy; escribo porque hay preguntas para las que no sé reflexionar o responder de otra manera.

La literatura siempre ha sido mi forma de intentar comprender el mundo y a quienes lo habitamos, de explorar aquello que me intriga y obsesiona: la mortalidad, la memoria y el recuerdo, el sentido de la existencia, la posibilidad de que haya algo más allá de esta vida; el amor, la soledad o aquello que nos impulsa a seguir adelante. Me cautivan los personajes que dudan, que intentan ser fieles a sí mismos pero que, como cualquier persona, se equivocan, se contradicen y cargan con las consecuencias de sus decisiones. No escribo para ofrecer respuestas, sino para compartir esa búsqueda con quienes decidan acompañarme.

Decía que desde que aprendí a leer y a sostener un lápiz, la literatura ha formado parte de mi vida, y esa pasión encontró muy pronto una compañera inesperada: el teatro. Sobre un escenario descubrí que era posible habitar otras épocas, otros lugares y otras personas. Comprendí que la literatura y la interpretación compartían un mismo poder: el de permitirnos vivir muchas vidas sin abandonar la nuestra.

Sin embargo, mi camino no fue exclusivamente literario. Durante la adolescencia también despertó en mí un profundo interés por la ciencia y, especialmente, por el mundo animal. Quería ser capaz de ayudar a los animales porque me parecían más vulnerables que muchas personas y, en numerosas ocasiones, víctimas de los abusos de los hombres, así que ese sentimiento me llevó a estudiar Veterinaria en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Siempre me ha parecido que las humanidades y la ciencia persiguen el mismo objetivo desde lugares distintos. Una intenta comprender qué significa estar vivo; la otra, cómo es posible.

No fue un camino fácil: enfrenté la ruptura de mi primera relación y perdí a mi madre en 2007 de forma traumática, mientras estaba en la carrera. A día de hoy aún tengo pesadillas en las que descubro que aún me faltan asignaturas por terminar.

Mientras cursaba la carrera, compatibilicé mis estudios universitarios con el aprendizaje del francés y con mi formación literaria en la Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès y, posteriormente, con los cursos impartidos por el escritor Rolando Sánchez-Mejías, a quien debo una parte importante de mi evolución como narrador. Como ocurre con muchos escritores, ha habido periodos en los que escribir resultaba sencillo y otros en los que parecía imposible. Pero siempre he regresado a la literatura. La escritura ha sido refugio, aprendizaje y también una forma de afrontar los peores momentos de mi vida.

Hoy sigo escribiendo con la misma ilusión que cuando empecé. No me interesa encorsetarme en géneros literarios ni decidir si soy un autor de relatos o de novelas. Cada historia acaba encontrando la forma en que necesita ser contada; lo que me importa es que me permita explorar aquello que necesito en ese momento. También disfruto reflexionando sobre el proceso creativo y compartiendo esa mirada a través de reseñas y artículos sobre escritura.

A día de hoy sigo maravillándome y aprendiendo cuando leo un buen libro, sigo sintiendo aquellas cosquillas en el estómago ante lo incierto cuando abro la libreta con mis notas del proyecto que tengo entre manos o inauguro una nueva; sigo emocionándome cuando me siento ante el ordenador, sea la hora que sea, para escribir.

Creo que un escritor nunca deja de aprender. Cada libro leído, cada historia escrita y cada conversación con otros lectores abre nuevas preguntas y nuevas posibilidades.

Todavía queda mucho camino por recorrer.

Pero el camino sólo se hace al andar.

Andemos.


Si quieres conocer las historias nacidas de todas estas preguntas, puedes descubrir mis obras aquí:


Trayectoria

Formación

Formación literaria
2007 — Narrativa Española. Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.
2008 — Novela en castellano (I). Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.
2009 — Interpretación de Textos, Formas y Técnicas Narrativas. Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès.
2010–2012 — Cursos de Análisis y Creación de Cuentos, impartidos por Rolando Sánchez-Mejías.

Formación universitaria
2012 — Curso de Introducción a la Medicina Holística Veterinaria. Universitat Autònoma de Barcelona.
2013 — Licenciado en Veterinaria. Universitat Autònoma de Barcelona.

Publicaciones y colaboraciones

Publicación de relatos en la revista Urbs-Licens.
Colaborador de la revista literaria Láudano.
2013 — Participación en la antología Iberia Sumergida con el relato La Estrategia de Caza.
2015 — Publicación del libro de relatos Quince Historias Cotidianas y Una Tragedia Fantástica.
2017 — Participación en la antología Relatos desde el Multiverso con el relato El Fin de la Revolución.

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