De narradores anda el juego (2)
En la entrada anterior empezamos a ver que elegir un buen narrador para contar nuestra historia puede ser crítico para que ésta funcione, y vimos las dos primeras preguntas que debíamos plantearnos: si nuestro narrador iba a ser o no omnisciente y si íbamos a usar un narrador focalizado en un personaje, en varios o en ninguno. Una vez respondidas estas preguntas, deberemos plantearnos en qué persona nos interesa más narrar para darle más fuerza a nuestra historia y hacer, a fin de cuentas, que ésta funcione.


